Descubre los sabores del legado islámico en Córdoba y Andalucía
Viajar por Andalucía es también saborear su historia. En cada plato tradicional se esconden siglos de cultura, especias, aromas y recetas heredadas de Al-Andalus. Descubre la gastronomía que nació en la época islámica y aún perdura en las cocinas de Córdoba y otras ciudades andaluzas.
El legado gastronómico andalusí: historia y sabor en el plato
Durante más de siete siglos, Al-Andalus no solo dejó huella en la arquitectura, el arte o la literatura, sino también en los fogones. La cocina andalusí fusionó ingredientes de Oriente Medio, el Mediterráneo y el Magreb con los productos locales de la península ibérica, creando una gastronomía rica, aromática y equilibrada.
En Córdoba, antigua capital del Califato Omeya, este legado sigue vivo. Platos que nacieron en los zocos medievales hoy se sirven en restaurantes y tabernas típicas, conservando el sabor auténtico de antaño.
Ingredientes con historia: los pilares de la cocina andalusí
Especias y condimentos: azafrán, canela, comino, pimienta negra, clavo, anís y jengibre.
Frutas y frutos secos: dátiles, higos, almendras, granadas, naranjas amargas y limones.
Agua de azahar y miel: esenciales en repostería, aportan aromas intensos y dulzura natural.
Aceite de oliva virgen extra: base de la dieta andalusí, como en la actual dieta mediterránea.
La cocina andalusí se basaba en platos equilibrados, ligeros y saludables, con una atención especial al uso de hierbas, frutas y cereales, junto a técnicas de cocción como el estofado y el horneado en tajine.
Experiencias gastronómicas únicas en Córdoba y Andalucía
Rutas de tapas históricas por tabernas cordobesas con encanto, muchas ubicadas en patios tradicionales.
Mercados gourmet como el Mercado Victoria (Córdoba) o el Mercado Central de Atarazanas (Málaga).
Talleres de cocina andalusí donde aprender recetas ancestrales con productos locales.
Catas de aceite de oliva en almazaras tradicionales del entorno de Córdoba y Jaén.
Visitas a teterías árabes decoradas al estilo nazarí, donde se revive la tradición del té y la repostería.



Curiosidades gastronómicas
El uso del limón y la naranja amarga en la cocina cordobesa proviene directamente de las huertas islámicas del siglo X.
El cuscús y los tajines eran comunes en Al-Andalus, y algunas variantes siguen preparándose en el sur andaluz.
Córdoba fue centro de experimentación culinaria gracias a la influencia de sabios como Ziryab, quien introdujo costumbres refinadas en la mesa, como el uso del cristal para beber.